Estimulación Pre y
Postnatal
Bases Científicas de la estimulación |
Bases
neurocientíficas del desarrollo integral del niño
Las experiencias de estimulación adecuada tienen
su base en los conocimientos comprobados del crecimiento y desarrollo del sistema nervioso
y, específicamente del cerebro; el órgano más complejo del ser humano, que recoge toda
la estimulación natural y cultural. Su crecimiento, maduración y desarrollo han
constituido las bases para la sistematización de las técnicas de estimulación adecuada.
Se sabe que el tejido cerebral madura en forma escalonada, e inclusive a distinto ritmo
en su velocidad de crecimiento. Existe definitivamente, una sincronización en las
regiones cerebrales. Se dice que a los 6 meses postnatales se da el ápice de su
crecimiento. Este extraordinaio proceso es muy lábil y puede ser positivamente moldeado
por un enriquecimiento del medio.
Características
generales del sistema nervioso
la complejidad de interacciones en el sistema
nervioso y el elevado número de posibilidades de interconexiones existentes entre las
células nerviosas, ha hecho que la mayoría de los científicos acepten finalmente, que
su desarrollo es de una magnitud tal de interconexiones, y con tan alto grado de
especificidad, que depende de factores epigenéticos que van activando y modulando la
información genética contenida en las células neuronales durante el crecimiento.
El 75% de la maduración del sistema nervioso está programado genéticamente. El resto
de la maduración depende de la experiencia, por lo que proporcionando ambientes
enriquecidos es como podemos propiciar un mejor desarrollo bio-psico-social de los niños
en la etapa de los 0 a los 6 años, sumamente crítica por la inmadurez y plasticidad
cerebral. Definiremos plasticidad, como la posibilidad de modificación estructural y
funcional de las neuronas por su uso o desuso.
Unidad estructural y
funcional del sistema nervioso
La neurona es la unidad anatómica y funcional del sistema nervioso. Es una célula de
elevada complejidad, compuesta por el soma, el axón; las dendritas, que son los
atributos estructurales principales y botones sinápticos como atributos secundarios. Al
conjunto de dendritas se le denomina "territorio receptor", debido a su función
receptora. El axón emerge de una prominencia del cuerpo celular o de una dendrita. Su
función principal es la conducción y transmisión del impulso nervioso. Entre las
prolongaciones de las neuronas existe un contacto por contigüidad, llamado sinapsis.
El cerebro y su
interacción con el medio ambiente
Hasta hace poco se tenía al sistema nervioso central, como un sistema relativamente
rígido, cuya organización básica cambiaría poco después de las etapas iniciales de
maduración y desarrollo. Este concepto está modificándose radicalmente, con especial
énfasis en la influencia de dos variables: la edad y el uso y desuso neuronal.
El funcionamiento del sistema nervioso central no está asociado exclusivamente al
cerebro, pero para que su funcionamiento sea adecuado, es necesario que el cerebro esté
intacto. por esto, los esfuerzos orientados al desarrollo de la inteligencia, concebida
como todas las capacidades del niño, deben incluir una preocupación por el desarrollo
del cerebro.
El ser humano nace con menos de un tercio de la capacidad cerebral adulta y después
del nacimiento, se observa que la corteza y todo el sistema nervioso central crecen
rápidamente, por efecto directamente del ambiente y las experiencias recibidas.
En el momento del parto, el ser humano que nace trae consigo un cerebro que ha de
crecer y desarrollarse con una capacidad potencial que le permitirá establecer los
mecanismos adecuados para recibir y manejar los estímulos externos e internos, en una
forma mucho más avanzada que el resto de los animales.
La experiencia de vivir interactuando intensamente con el ambiente, es el elemento
básico que condiciona el desarrollo cerebral. Aunque el comportamiento instintivo pueda
aparecer, incluso en ausencia de experiencias, no sucede lo mismo con la actividad mental
superior.
La experiencia, el entrenamiento y posteriormente, el material simbólico que el niño
recibe a través del lenguaje y la educación, le permitirán ir transformando su
estructura y organización cognoscitiva. De esta forma, la calidad de relación
del niño con su ambiente durante los primeros años de vida, será determinante, tanto
para su desarrollo intelectual como para el desarrollo de los patrones básicos de su
personalidad
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